La parroquia de San Juan Pablo II de Benicàssim ha activado esta semana una campaña especial de recaudación coincidiendo con el Día de las Paellas, con el objetivo de reunir los fondos necesarios para culminar el nuevo templo.
Pulseras verdes, el sorteo de un coche y un musical solidario conforman una batería de acciones pensadas para aprovechar uno de los momentos de mayor participación ciudadana del año.
La iniciativa se ha diseñado para desarrollarse a lo largo de toda la semana, con presencia visible en la calle y un refuerzo progresivo en redes sociales.



Pancartas informativas y un vehículo rotulado situado en un punto estratégico del municipio sirven de apoyo a la difusión de la campaña, que tendrá uno de sus momentos clave este viernes, coincidiendo con la celebración del Día de las Paellas.
Este día, la parroquia intensificará la venta de papeletas del sorteo del coche y la entrega de pulseras a todas las personas que colaboren, con la intención de hacer visible el respaldo ciudadano a la finalización del templo.
Pulseras visibles y efecto llamada
Las personas que participen en la campaña recibirán una pulsera verde, bajo el lema Kilómetros de fe, como símbolo de su aportación al proyecto. Además, quienes ya habían colaborado en fases anteriores han recibido la pulsera con antelación, de modo que el apoyo al nuevo templo ya se percibe en la calle en los días previos al evento festivo.
La campaña tiene también un recorrido diario en redes sociales. Durante la semana, la parroquia está compartiendo la entrega simbólica de pulseras a personas que ya han contribuido al proyecto, con el objetivo de dar visibilidad al apoyo social e institucional y generar un efecto llamada antes del día central.
Obras reanudadas tras años de parón
Esta movilización llega en un momento decisivo para el proyecto del nuevo templo. Tras más de dos décadas de obras paradas, los trabajos se reanudaron a principios de octubre de 2025, una vez completada con éxito la primera fase del proyecto.















Gracias a las aportaciones de la comunidad parroquial y del Obispado, se logró recaudar más del 70% del presupuesto de esa fase inicial, lo que permitió a la diócesis impulsar el inicio de la segunda y última etapa.
Esta fase final, centrada en la adecuación interior, tiene como horizonte de finalización los meses de junio y julio de 2026. Incluye pavimento, iluminación, bancos, climatización, vidrieras, imágenes y el conjunto del mobiliario litúrgico necesario para que el templo funcione plenamente como espacio de culto. El proyecto contempla también la instalación de placas solares, en línea con criterios de sostenibilidad.
Implicación institucional y apoyo ciudadano
Desde la parroquia recuerdan que las obras están promovidas por el Obispado, que financia parte del proyecto, pero que su culminación depende en buena medida de la implicación de la ciudadanía.
En esta fase se ha confirmado el apoyo de la Diputación de Castellón y del Ayuntamiento de Benicàssim, mientras se mantiene a la espera una respuesta de la Generalitat Valenciana a las solicitudes de ayuda presentadas.
El párroco, 0, subraya que este esfuerzo colectivo está siendo clave para mantener vivo un proyecto que se ha ido adaptando a los nuevos tiempos y que ya ha demostrado su utilidad incluso antes de finalizarse.
Un musical solidario como cierre
Como colofón a esta semana de acciones, la parroquia ha programado para este sábado 24, a las 19.00 horas, el musical Carlo 2.0. El legado, que se representará en el Teatro Municipal de Benicàssim con entrada libre.



El espectáculo corre a cargo de la 1 y se inspira en la figura de Carlo Acutis, un adolescente italiano apasionado por la informática y las nuevas tecnologías, fallecido a los 15 años y proclamado santo recientemente. La propuesta combina canciones en directo y coreografías de distintos estilos y se suma a la campaña como una acción cultural abierta a toda la ciudadanía.
Un templo necesario para una ciudad en crecimiento
La parroquia insiste en que el nuevo templo de San Juan Pablo II es clave para Benicàssim, ya que la única iglesia existente en el casco urbano, Santo Tomás de Villanueva, se quedó pequeña hace años para atender a una población que ha crecido de forma notable y que se multiplica durante los meses de verano.
El nuevo edificio, de mayor capacidad y dimensiones, ya se ha consolidado como el espacio más adecuado para celebraciones multitudinarias, como las comuniones de mayo o las misas estivales, incluso antes de que concluyan las obras. El objetivo ahora es culminar definitivamente el interior y dotar al municipio de un templo plenamente operativo y adaptado a las necesidades actuales.









