Benicàssim da un paso más en la implantación de la movilidad eléctrica con la puesta en marcha de ocho nuevos puntos de recarga distribuidos por todo el término municipal, una actuación que sale a licitación por 121.000 euros y que busca facilitar el uso de vehículos eléctricos tanto a vecinos como a turistas.
El proyecto forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística financiado con fondos europeos Next Generation y permitirá ampliar la infraestructura disponible en zonas estratégicas del municipio. La red de recarga se extenderá por áreas residenciales, turísticas y espacios céntricos, con el objetivo de mejorar la accesibilidad y fomentar desplazamientos más sostenibles.
La alcaldesa, Susana Marqués, ha destacado que “este proyecto supone un paso más en la transformación de Benicàssim hacia un modelo turístico más sostenible, moderno y respetuoso con el medioambiente. Apostar por la movilidad eléctrica es apostar por un destino preparado para el futuro y comprometido con la reducción de emisiones”.
Por su parte, la concejala de Movilidad, Isabel Cuadros, ha subrayado que estos puntos “permitirán ampliar la infraestructura disponible para los usuarios de vehículos eléctricos, facilitando tanto a los vecinos como a los turistas la posibilidad de desplazarse por el municipio de forma más sostenible”.
Los nuevos cargadores se ubicarán en ocho enclaves: Camí la Ratlla, la zona del Eurosol, el Retén de Montornés-Las Palmas, el paseo Pérez Bayer junto al Clot, la plaza de Les Corts Valencianes, el entorno del Torreón, la plaza del Trenet y el aparcamiento exterior del Ayuntamiento.
El contrato contempla el suministro, instalación y puesta en funcionamiento de los dispositivos, además de todas las actuaciones necesarias para su operatividad, como acometidas eléctricas, bancadas, sistemas de comunicación y pequeñas intervenciones de obra civil.
Más de dos millones en fondos europeos
Esta iniciativa se enmarca dentro del Plan de Sostenibilidad Turística de Destino, con el que el municipio ha captado más de dos millones de euros procedentes de los fondos Next Generation EU. El objetivo es reforzar la competitividad turística con medidas que mejoren la eficiencia energética y reduzcan el impacto ambiental, adaptando el destino a las nuevas demandas de movilidad sostenible.









