La práctica del parapente y el ala delta en el entorno del monte Bartolo ha encendido las alarmas en pleno periodo de nidificación del halcón peregrino. Ecologistas y una denuncia ciudadana advierten de que la falta de regulación y control en el Parque Natural del Desert de les Palmes está comprometiendo la reproducción de una de las rapaces protegidas más emblemáticas de la zona.
Según la denuncia trasladada a la Dirección Conservadora del parque y a la Dirección Territorial, la actividad aérea en estas fechas está generando episodios de estrés en una pareja de halcones que nidifica en los cortados del Bartolo. Los observadores aseguran que las aves abandonan nidos y posaderos emitiendo señales de alarma ante la presencia constante de deportistas que sobrevuelan el área aprovechando las corrientes térmicas.



La situación se produce en un momento especialmente sensible para la especie, ya que coincide con la época de cría. En este contexto, la presión humana en el aire puede traducirse en un fracaso reproductivo si las molestias se mantienen de forma continuada.
Reclaman medidas urgentes
La asociación GECEN se ha sumado a la denuncia y reclama la adopción de medidas inmediatas para frenar el impacto sobre la fauna protegida. Entre las propuestas planteadas figuran la prohibición temporal de los despegues en el Bartolo durante el periodo de cría, la instalación de señalización informativa sobre las zonas de exclusión aérea y el refuerzo de la vigilancia para evitar también el uso de drones en áreas de nidificación.
“Es una irresponsabilidad que, siendo un Parque Natural, no exista un control real en la zona de despegue durante los meses de cría”, recoge el escrito presentado. “Se está priorizando una actividad de ocio sobre la supervivencia de la fauna protegida por ley”.



Desde el colectivo ecologista advierten de que el problema no es nuevo, aunque este año se ha intensificado con la alta afluencia de deportistas durante las vacaciones de Pascua. En muchos casos, apuntan, se trata de usuarios que desconocen el impacto de sobrevolar zonas de cría o que no renuncian a la actividad pese al riesgo ambiental.
Tras una semana desde la presentación formal de la denuncia, los impulsores aseguran que no se ha adoptado ninguna restricción ni se ha dado respuesta por parte de la administración. De mantenerse esta situación, temen que la pareja de halcones pueda perder la puesta de este año, lo que supondría un nuevo revés para la conservación en este espacio protegido.








