La diversión salta este verano de la arena al Mediterráneo en la playa de Heliópolis. Una de las redes de parques acuáticos flotantes con mayor presencia del litoral ha elegido Benicàssim para instalar una experiencia de 1.000 metros cuadrados con toboganes, saltos, zonas de escalada y obstáculos sobre el agua.
La localidad se convierte así, junto a Peñíscola, en uno de los dos únicos destinos de toda la provincia de Castellón que cuentan con uno de estos parques. La red suma 15 instalaciones distribuidas desde Girona hasta Almería y destaca por la variedad de tamaños y diseños que ha desplegado a lo largo de la costa mediterránea.
El parque de Heliópolis ya está abierto y permanecerá en funcionamiento durante prácticamente todo el verano, aproximadamente hasta el 15 de septiembre. La propuesta invita a niños, jóvenes y adultos a cambiar durante casi una hora la toalla por una experiencia llena de movimiento, agua y diversión compartida.
La actividad comienza en la propia playa. Tras recoger el chaleco salvavidas, los participantes nadan hasta la plataforma y pueden disfrutar libremente de sus diferentes elementos: subir por las estructuras, deslizarse por los toboganes, saltar al mar, atravesar zonas de obstáculos o repetir una y otra vez sus espacios favoritos.
No hace falta seguir un recorrido concreto ni llegar a una meta. Cada participante puede vivir el parque a su ritmo, aunque mantener el equilibrio sobre las estructuras flotantes forma parte del reto y garantiza más de una caída al agua.
Un plan para disfrutar en compañía
La instalación está pensada para compartir la experiencia con amigos, en familia o en grupo. Los más atrevidos pueden probar los saltos y las zonas elevadas, mientras que otros participantes pueden centrarse en los toboganes, las plataformas y los diferentes obstáculos repartidos sobre el mar.
Sus 1.000 metros cuadrados convierten la actividad en una alternativa diferente para completar una jornada de playa y disfrutar del Mediterráneo más allá del baño habitual. Jóvenes y adultos pueden participar junto a los niños, por lo que el parque no está planteado únicamente como una atracción infantil.
El acceso está permitido desde los 4 años, siempre que el participante mida al menos 1,10 metros. Los menores con una altura de entre 1,10 y 1,40 metros deberán entrar acompañados por una persona adulta, que también necesitará adquirir su entrada.
Todos los participantes utilizan chaleco salvavidas y la actividad se desarrolla bajo la vigilancia del equipo de socorristas. El tiempo asignado incluye también el desplazamiento a nado desde la orilla hasta la instalación y el posterior regreso a la playa.
Turnos durante todo el día
El parque ofrece accesos todos los días desde las 10.00 horas, con nuevos turnos cada media hora. Cada sesión tiene una duración de 50 minutos y el último acceso comienza a las 19.00 horas para finalizar a las 20.00 horas.
La entrada general cuesta 16 euros e incluye el acceso a la instalación, el chaleco salvavidas y la supervisión del personal. Quienes quieran repetir la experiencia durante la misma jornada disponen también de un pase diario unipersonal por 35 euros.
Los grupos de más de diez personas pueden acceder por 14 euros cada participante. La tarifa se reduce hasta los 12 euros para personas con una discapacidad igual o superior al 33% y para miembros de familias numerosas.
La compañía dispone además de condiciones especiales para casales, escuelas de verano, campus, clubes deportivos, asociaciones y otros colectivos que quieran organizar una actividad conjunta durante los meses estivales.
Las entradas pueden adquirirse anticipadamente en parques-acuaticos.es, seleccionando la fecha y el turno de acceso, y también en la taquilla instalada en la playa, según la información facilitada por la organización.
Si el oleaje, la lluvia o las condiciones del mar impiden desarrollar la actividad con seguridad, la reserva puede trasladarse a otra jornada. La recomendación es acudir con antelación para recoger el material y comenzar la experiencia a la hora seleccionada.
Con esta nueva instalación, Heliópolis suma uno de los planes más visuales y refrescantes del verano: 1.000 metros cuadrados para subir, saltar, deslizarse, caer al agua y volver a empezar frente a la costa de Benicàssim.




