Un nombre y un número de teléfono pueden ahorrar minutos de angustia cuando un niño se despista en una playa concurrida. Benicàssim ha puesto a disposición de las familias 2.000 pulseras identificativas destinadas a facilitar el reencuentro de menores y personas dependientes en caso de pérdida o desorientación.
Los brazaletes pueden recogerse en las Bibliotecas del Mar, las oficinas de Turismo y la comisaría de la Policía Local. La iniciativa permanece activa durante el verano para que residentes y visitantes puedan utilizarlos durante sus jornadas junto al mar.
Las pulseras están fabricadas con un material resistente al agua y disponen de un espacio en el que escribir el nombre del usuario y el teléfono de la persona responsable. Para que resulten útiles, el número debe quedar claramente visible y corresponder a un móvil disponible durante la estancia en la playa.
Más allá de la seguridad infantil
Aunque la medida está especialmente pensada para los más pequeños, también puede utilizarse para identificar a personas de edad avanzada, dependientes o con diversidad funcional que puedan desorientarse en espacios concurridos.
La concejal de Playas, Elena Llobell, explica que se trata de un “dispositivo sencillo pero eficaz, una herramienta de prevención que facilita el encuentro en caso de pérdida o desorientación en la playa, que puede ocurrir con los más pequeños o con personas dependientes. Gracias a estas pulseras se disminuye considerablemente el tiempo de localización y se facilita un reencuentro mucho más rápido y seguro”.
El sistema permite que cualquier persona que encuentre al usuario pueda contactar rápidamente con su familia, sin necesidad de que el menor o la persona dependiente recuerde un número de teléfono o sepa explicar dónde se encuentran sus acompañantes.




