La costa de Benicàssim vuelve a medir el impacto de un temporal con una factura que, esta vez, ya tiene primera cifra. El Ayuntamiento ha realizado una valoración inicial que sitúa en alrededor de 100.000 euros la adecuación de las playas tras el paso de la borrasca Harry, que ha azotado con intensidad el litoral y ha dejado daños a lo largo de sus 7 kilómetros de playas.
El equipo técnico municipal trabaja en la evaluación de los efectos del temporal, que ha provocado importantes arrastres de arena y residuos. El consistorio ha explicado que, una vez concluyan las labores de cuantificación completa, se ejecutará un plan especial de adecuación de las playas.



La alcaldesa, Susana Marqués, ha subrayado la presión que sufre la franja litoral tras cada episodio de fuerte oleaje. “a nivel municipal, hacemos un gran esfuerzo, humano, técnico y económico para regenerar nuestras playas y ver como desaparecen algunas de ellas tras el temporal es frustrante, necesitamos acciones contundentes y decisiones a largo plazo por parte del Gobierno de España y la aprobación de la Ley de Costas que nos permita actuar de manera rápida y efectiva”.
El Ayuntamiento prevé iniciar el acondicionamiento del litoral en cuanto amaine el temporal, con actuaciones de acopios de arena, retirada de residuos, eliminación de carcasas, alisamiento de superficies y limpieza de salidas pluviales. El consistorio ha añadido que quedan por cuantificar las reparaciones en infraestructuras como pasarelas, duchas, lavapiés, arbolado, red de agua y sombras.








