El Ayuntamiento de Benicàssim dejará de recaudar unos 256.000 euros en 2027 con una nueva reducción del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI). El consistorio ha dado luz verde a la tercera bajada consecutiva de este tributo, que pasará del 0,58% al 0,57% y beneficiará a los propietarios de más de 30.000 inmuebles. La medida permitirá reducir la carga fiscal de los vecinos, aunque el impuesto todavía permanecerá por encima del nivel que tenía antes de la actual legislatura.
La modificación de la ordenanza fiscal salió adelante en el pleno ordinario de septiembre, celebrado el viernes tras su aplazamiento por las últimas festividades. PP, PSPV-PSOE y Compromís respaldaron la propuesta, mientras que Vox y el concejal no adscrito Rubén Rodríguez optaron por la abstención.
La nueva modificación supone la tercera reducción consecutiva del IBI impulsada por el gobierno municipal. Para entender su evolución hay que remontarse al inicio del mandato, cuando el Ayuntamiento elevó el tipo del 0,54% al 0,62% para 2024. Desde entonces, el impuesto ha descendido progresivamente: al 0,60% en 2025, al 0,58% en 2026 y al 0,57% previsto para 2027. Por tanto, pese a las últimas rebajas, continuará tres centésimas por encima del porcentaje vigente en 2023.
Según los datos facilitados por el consistorio en 2025, en Benicàssim hay 30.635 inmuebles incluidos en este tributo, de los cuales 20.635 son viviendas. El efecto de la nueva reducción en cada recibo dependerá de las características fiscales de la propiedad.
Hacienda defiende tres años de bajadas pese a la inflación
El concejal de Hacienda, Arturo Martí, reivindicó durante el pleno el esfuerzo del gobierno local por reducir progresivamente la presión fiscal sobre los vecinos en un contexto de encarecimiento generalizado de los costes. El edil defendió que esta política permite compatibilizar las rebajas tributarias con el mantenimiento de los servicios públicos.
También destacó que durante la actual legislatura el Ayuntamiento ha realizado inversiones por valor de más de 13 millones de euros, frente a las críticas sobre el destino de los recursos municipales.
Martí sostuvo que Benicàssim dispone de uno de los tipos impositivos más reducidos de la provincia y recordó que el importe que abona cada propietario no depende exclusivamente del porcentaje aprobado por el Ayuntamiento, sino también de los valores establecidos por el Catastro.
Apoyo a la medida, pero discrepancias sobre su alcance
Aunque la rebaja contó con un amplio respaldo en la votación, el debate plenario evidenció diferencias sobre la presión fiscal que soportan los vecinos.
La portavoz socialista, Paloma Pascual, consideró que la reducción resultaba modesta para la situación económica municipal. Como argumento, citó el informe de Intervención, que recogía una capacidad de financiación superior a 4,4 millones de euros y la ausencia de deuda bancaria.
También señaló que las previsiones de mayores transferencias del Estado, junto con la liquidación prevista de 2025, podrían aportar más de 600.000 euros adicionales al consistorio, una cantidad superior a los ingresos que perderá con la modificación del IBI.
Desde Compromís, Paula Mateos cuestionó las comparaciones con otros municipios basadas únicamente en los tipos impositivos, al considerar que los elevados valores catastrales de Benicàssim también debían tenerse en cuenta. La oposición recordó asimismo la subida aplicada en 2024 y la carga que representa para las familias la tasa de basuras.
Por su parte, la alcaldesa, Susana Marqués, defendió que la propuesta respondía a criterios de viabilidad económica y reclamó a los grupos que pedían mayores reducciones que presentaran alternativas acompañadas de los correspondientes cálculos. La primera edil también expresó sus dudas sobre las previsiones de ingresos estatales mientras continuaran sin aprobarse nuevos Presupuestos Generales del Estado.
Con esta decisión, Benicàssim prolongará en 2027 la reducción gradual del IBI iniciada en 2025, aunque sin alcanzar todavía el tipo impositivo que tenía el municipio antes de la subida aprobada al comienzo de la legislatura.



