El Ayuntamiento de Benicàssim ha decidido dejar sin efecto la tramitación para adjudicar la gestión del Centro de Envejecimiento Activo (CEA) y el centro de día después de detectar un error en el estudio económico vinculado a los costes de personal. La medida obliga a reiniciar el procedimiento desde el inicio y retrasa de nuevo la puesta en marcha de este servicio tan reivindicado.
El acuerdo se adoptó en el pleno ordinario de febrero, celebrado este viernes, donde se aprobó el desistimiento del proceso de licitación para corregir el fallo antes de que se presentaran ofertas. Según explicó la concejala de Servicios Sociales, Rosa Mari Gil, fueron las consultas planteadas por empresas interesadas las que llevaron al consistorio a revisar la documentación y comprobar que existía un desajuste en el cálculo laboral.
La edila detalló que el expediente se envió a publicar a principios de mes y que el Ayuntamiento optó por paralizarlo de inmediato al detectar la incidencia. El objetivo, defendió, es evitar problemas posteriores en la adjudicación y garantizar que el servicio se inicie con total seguridad jurídica.
Además de corregir el cálculo de los costes de personal, el Ayuntamiento aprovechará la nueva tramitación para adaptar los pliegos al convenio colectivo actualizado, aprobado a finales de diciembre, con el fin de evitar futuros desajustes en la gestión laboral del servicio.
Gil aseguró que el gobierno municipal quiere que el centro abra “lo más pronto posible” y avanzó que los nuevos pliegos se llevarán al próximo pleno para acortar los plazos. También agradeció el trabajo del personal municipal implicado en la revisión del expediente.
Quince años de recorrido y cinco sin abrir
El complejo comenzó a construirse en 2011 con una inversión de 3,6 millones de euros de la Generalitat. Las obras se prolongaron durante casi una década, con varias paralizaciones, y finalizaron tras el verano de 2020. El edificio fue recepcionado oficialmente en 2021.
Sin embargo, cinco años después de esa recepción y quince desde el inicio del proyecto, el centro sigue sin prestar servicio. El coste estimado de la gestión ronda los 1,4 millones de euros anuales, una cifra relevante para el presupuesto municipal, que ha dificultado la puesta en marcha del edificio, cuyo servicio en algunos casos sí es gestionado a través de la Generalitat.
El contrato que ahora se reinicia tiene un presupuesto base de licitación superior a 4,3 millones de euros para tres años. El Ayuntamiento consignó 700.000 euros en las cuentas de 2026 para cubrir aproximadamente medio año de funcionamiento, con la previsión de que pueda abrir este verano si el proceso avanzaba sin incidencias.
Durante el debate, la portavoz de Compromís, Paula Mateos, lamentó que el pleno dé “un paso atrás” en un proyecto que arrastra años de retrasos y reclamó mayor diligencia en su tramitación.
El concejal del PSPV-PSOE Miguel Alcalde defendió que la gestión debería asumirla la Conselleria y sostuvo que los pliegos requerían más ajustes de los inicialmente reconocidos.
Por su parte, el concejal no adscrito, Rubén Rodríguez, criticó que un contrato de esta envergadura dependa de estudios externos y cuestionó la planificación del equipo de gobierno.
Capacidad y modelo previsto
El centro de día está diseñado para iniciar su actividad con 50 plazas, de las cuales 40 estarán financiadas por la Generalitat a través del contrato programa y 10 por el propio Ayuntamiento. La planificación contempla ampliar progresivamente hasta las 80 plazas previstas en el proyecto.
El edificio alberga además el Centro de Envejecimiento Activo, con 200 plazas destinadas a mayores de 60 años, orientado a promover hábitos saludables, participación social y prevención de la dependencia.
El pleno aprobó el desistimiento con mayoría, con la abstención del concejal no adscrito, Rubén Rodríguez, lo que permite reiniciar de inmediato la tramitación para intentar desbloquear un servicio que acumula años de espera.








