El Benicàssim Blues Festival cerró este domingo su decimocuarta edición tras tres días de conciertos gratuitos, plazas llenas y música junto al Mediterráneo. La cita volvió a atraer a miles de personas y confirmó su peso como uno de los eventos culturales con mayor capacidad para dinamizar la localidad fuera de la temporada alta.
La programación, celebrada del viernes al domingo, llevó el blues a distintos espacios emblemáticos del municipio, con actuaciones en la plaza de los Dolores, la plaza Constitución, el parking Bulevar y la playa Torre de Sant Vicent. El festival combinó artistas nacionales e internacionales, propuestas familiares y actividades formativas abiertas al público.
El ambiente generado durante todo el fin de semana también tuvo reflejo en la actividad económica local, con movimiento en terrazas, restaurantes, comercios y servicios turísticos. La organización destaca una importante afluencia de público durante las tres jornadas y un balance positivo tanto en participación como en impacto sobre la localidad.
Blues al aire libre
La fórmula del festival volvió a conectar con públicos muy diferentes, desde aficionados habituales al blues hasta vecinos y visitantes que se acercaron a los conciertos atraídos por el ambiente, la gratuidad de la programación y la posibilidad de disfrutar de música en directo en espacios abiertos.

La alcaldesa, Susana Marqués, valoró el resultado de esta edición y defendió el papel de la cultura como motor de actividad. «El éxito del Benicàssim Blues Festival demuestra que la cultura es una inversión de futuro para nuestra ciudad. Apostar por una programación cultural de calidad no solo enriquece la vida de nuestros vecinos, sino que también genera oportunidades económicas, atrae visitantes y contribuye a posicionar Benicàssim como un destino atractivo durante todo el año».
El recorrido del festival por diferentes puntos de la localidad permitió integrar la música en el entorno urbano y litoral, con escenarios que ayudaron a proyectar algunos de los rincones más representativos del municipio y a acercar la programación cultural a pie de calle.
Turismo todo el año
La concejala de Turismo, Elena Llobell, subrayó la importancia de este tipo de propuestas para generar actividad más allá de los meses centrales del verano. «Este festival es un claro ejemplo de cómo la cultura se convierte en una herramienta estratégica para la desestacionalización turística. Nuestro objetivo es seguir generando actividad y atrayendo visitantes más allá de los meses de verano, diversificando la oferta y fortaleciendo el tejido económico local».
Con catorce ediciones celebradas, el Benicàssim Blues Festival consolida una línea de trabajo basada en la promoción cultural, la dinamización turística y el impulso al comercio y la hostelería local. La cita refuerza además el calendario de grandes eventos del municipio con una propuesta gratuita que combina música, participación ciudadana y atractivo turístico.





