La celebración del Carnaval volverá a convertirse en una de las citas más animadas del calendario festivo local con una propuesta que apuesta por la participación, el disfraz y la convivencia en la calle. El sábado 14 de febrero concentrará los principales actos de una jornada que invita a dejarse llevar por el color, la música y la imaginación.
Desde primeras horas de la tarde, el centro urbano comenzará a transformarse en un escenario festivo en el que los disfraces toman el protagonismo. Grupos de amigos, familias y vecinos ultiman ya sus creaciones para sumarse a un pasacalle que, año tras año, gana en originalidad y número de participantes.
El ambiente previo llegará de la mano de la tradicional chocolatada popular, organizada por la peña Al Lío, que servirá como punto de encuentro antes del inicio del desfile. La cita tendrá lugar a las 17.00 en la confluencia de las calles Santo Tomás y La Viña, donde comenzará a respirarse el espíritu carnavalesco.
Media hora después, a las 17.30, arrancará el desfile de disfraces, que recorrerá la calle Santo Tomás hasta la plaza de Les Corts Valencianes. El pasacalle estará marcado por la música, el baile y las coreografías, convirtiendo el recorrido en un espectáculo abierto y participativo en el que el humor y la creatividad serán los grandes protagonistas.
Un fin de semana con protagonismo infantil
La programación festiva se completa con una agenda previa pensada especialmente para los más pequeños. El sábado 7 de febrero se recupera el desfile infantil que no pudo celebrarse en enero, con salida a las 17.00 desde la plaza de Les Corts Valencianes hasta la carpa del bulevar, tras el luto decretado por el accidente ferroviario de Adamuz.
La tarde continuará con actividades infantiles, como talleres de plastilina, y dará paso a una velada de convivencia con cena de sobaquillo, bingo y actuación musical en la carpa. El ambiente festivo se extenderá durante todo el fin de semana con nuevas propuestas lúdicas y musicales.
El domingo pondrá el broche con la celebración en honor a Santa Águeda, con la tradicional romería matinal desde la iglesia de Santo Tomás hasta la ermita, cerrando así un fin de semana marcado por la participación y el espíritu festivo.









