Seis jornadas, 25.000 personas previstas cada día y asistentes de 100 países marcan desde este lunes 17 de agosto el regreso del Rototom Sunsplash a pleno rendimiento.
Después del aperitivo de la Welcome Party del domingo, la 31ª edición abre oficialmente sus puertas y devuelve a Benicàssim una de las semanas que más transforma el ritmo habitual del municipio.

















El cambio ya empieza a percibirse mucho antes de llegar a los escenarios. Uno de los elementos que más está llamando la atención en esta edición es el nuevo tren del Rototom, que ya está en funcionamiento y se ha convertido en una de las imágenes diferentes de este verano.
Una novedad que saca parte de la estética del festival fuera del recinto y que Todo Benicàssim ha podido captar ya.

Dentro, la primera jornada oficial empieza a dibujar el tamaño de lo que llega hasta el sábado 22. Skatalites junto a Alpheus, Luciano & Jah Messenjah Band y Alpha Blondy & The Solar System forman el eje principal de una noche inaugural que suma también a Hollie Cook, Mr Vegas o Las Ninyas del Corro y reparte música por los diferentes escenarios hasta bien entrada la madrugada.
Alpha Blondy abre una semana de grandes nombres
El cartel guarda todavía buena parte de sus nombres más conocidos para las siguientes noches. Major Lazer Soundsystem desembarca este martes con su mezcla de dancehall y electrónica y, a lo largo de la semana, pasarán también por Benicàssim artistas como Shenseea, Protoje, Greentea Peng o Kybba, junto a nombres de la escena estatal como Lia Kali, Eskorzo o G-5.
Pero reducir el Rototom de 2026 a sus conciertos dejaría fuera una parte importante de la experiencia. El recinto empieza a funcionar cada tarde como una pequeña ciudad temporal en la que conviven música, actividades infantiles y juveniles, circo, cultura africana, gastronomía, bienestar, ecología y espacios para el debate.
Magicomundo vuelve a ser el principal punto de referencia para las familias e incorpora este año la Cuentoteca, además de juegos, talleres y cuentacuentos. Los adolescentes tienen su propio espacio en Teen Yard, con propuestas como parkour, basket urbano, fútbol 3×3, rap, graffiti, circo o breakdance.
Jamkunda acerca al recinto distintas expresiones de la cultura africana, mientras Pachamama concentra actividades vinculadas al medio ambiente, los productos locales y el bienestar. Rototom Circus completa cada tarde esta vertiente más familiar con espectáculos pensados para públicos de diferentes edades.
El festival también entra en el centro de Benicàssim
No toda la programación queda encerrada dentro del recinto. El Foro Social vuelve a instalar parte de la conversación del festival en el Teatre Municipal Francesc Tàrrega con cuatro sesiones abiertas al público entre este lunes y el jueves 20.







La primera aborda desde las 18.00 horas la relación entre cultura, música y bienestar. En los siguientes encuentros entrarán en escena asuntos directamente conectados con algunas de las preocupaciones actuales, entre ellos la crisis de la vivienda y la emergencia climática. Entre los participantes previstos para esta edición figuran la activista india Vandana Shiva y el colombiano Francisco Vera.
También la comida forma parte de ese recorrido internacional. La oferta gastronómica permite pasar por sabores mediterráneos, asiáticos, africanos o latinoamericanos y suma alternativas vegetarianas, veganas y sin gluten, además de nuevas propuestas incorporadas para esta edición.
El vínculo con Benicàssim
El festival mantiene también ventajas específicas para el público local. Las personas empadronadas en Benicàssim disponen de un 50% de descuento en entradas y abonos, después de haber podido acceder gratuitamente a la Welcome Party que abrió el domingo la programación de 2026.
La sostenibilidad continúa siendo otra de las patas del festival. Entre las medidas desplegadas este año figuran las fuentes de agua instaladas en recinto y acampada y distintas acciones destinadas a disminuir el consumo de plástico, dentro de una estrategia ambiental que Rototom ha ido ampliando durante los últimos años.
Con la programación oficial ya lanzada, Benicàssim entra así en seis días especialmente intensos. Miles de personas, decenas de nacionalidades, conciertos hasta la madrugada y actividades desde media tarde vuelven a concentrarse en torno a un festival que, durante una semana, modifica mucho más que la agenda musical de la localidad.




