Benicàssim ya ha puesto en marcha una nueva actuación para tratar de reducir uno de los problemas que más preocupa cuando llegan episodios de lluvia intensa: la sobrecarga de la red y el riesgo de inundaciones en zonas sensibles del casco urbano. Las obras se ejecutan ya en la calle Vicent Fuentes i Ramón, entre Quevedo y Sigalero, donde el vial carecía hasta ahora de una red de pluviales independiente.
La intervención cuenta con una inversión de 201.699,50 euros y un plazo de ejecución de tres meses. El objetivo pasa por mejorar la recogida y evacuación del agua de lluvia en un tramo donde, en ocasiones, el sistema unitario de alcantarillado no daba respuesta suficiente y acababa generando episodios de acumulación de agua durante temporales intensos.
El proyecto prevé la instalación de una conducción de 241,99 metros de longitud con tubería de 500 milímetros de diámetro en polietileno de alta densidad, además de nuevos elementos de captación y registro, como rejillas, imbornales y pozos, para reforzar la capacidad de drenaje en toda la zona afectada.
Junto a la nueva red, la actuación incluye también la renovación del pavimento en todo el tramo afectado y la reposición de los servicios urbanos que puedan verse alterados durante las obras. Con ello, el municipio busca aliviar la carga del alcantarillado y reducir especialmente el impacto que las lluvias fuertes pueden tener en viviendas con sótano situadas en este entorno.
Un punto sensible dentro del mapa de inundabilidad
La actuación de Vicent Fuentes i Ramón forma parte del paquete de intervenciones que el Ayuntamiento viene impulsando en distintos puntos del municipio para mejorar el drenaje urbano y tratar de minimizar la vulnerabilidad ante episodios meteorológicos cada vez más intensos.
Entre las obras ya ejecutadas figura la mejora del drenaje en la calle Violant de Casalduch, desarrollada en 2023 con una conducción de mayor capacidad y nuevos imbornales para optimizar la evacuación del agua de lluvia. A ello se suma la actuación pendiente de licitar en la rotonda del CEIP Palmerar, otro de los enclaves que arrastran problemas de inundabilidad.
Dentro de esa estrategia también se enmarca el proyecto aprobado en pleno para la ejecución de motas en el Quadro Santiago, una zona especialmente delicada desde el punto de vista hidráulico. Este enclave recibe las aguas procedentes de los barrancos de la Ratlla y la Parreta, por lo que las futuras obras buscan contener caudales, mejorar la gestión del agua y reforzar la seguridad frente a lluvias intensas en un espacio catalogado además como humedal protegido.
Con esta nueva intervención en Vicent Fuentes i Ramón, Benicàssim sigue avanzando en una línea de obras menos visibles que otras, pero muy ligadas al día a día de los vecinos y a la necesidad de ganar capacidad de respuesta ante cada episodio de fuertes precipitaciones.









