Un pez luna de alrededor de metro y medio ha llamado la atención este domingo en aguas de Benicàssim. El ejemplar ha sido grabado sobre las 12.30 horas por Javi Casañ, vecino del municipio, mientras navegaba en barca por la zona.
La escena resulta poco habitual para el gran público por la apariencia de esta especie marina, de cuerpo achatado, forma redondeada y desplazamiento lento cerca de la superficie. Aunque el tamaño del animal observado ya impresiona a corta distancia, el pez luna puede alcanzar dimensiones muy superiores cuando llega a la edad adulta.
El Mola mola, nombre científico de esta especie, figura entre los peces óseos de mayor tamaño que existen. Algunos ejemplares pueden superar los tres metros de longitud y llegar a pesar más de dos toneladas, por lo que su presencia junto a una embarcación suele generar sorpresa entre los navegantes.
Su aspecto puede resultar llamativo, pero el pez luna es un animal inofensivo para las personas. Vive principalmente en mar abierto, realiza desplazamientos a diferentes profundidades y suele tener un comportamiento solitario y tranquilo.
Una especie también mediterránea
El avistamiento registrado frente a Benicàssim no supone una presencia extraña en estas aguas. El pez luna habita en mares templados y tropicales de distintos puntos del planeta y también forma parte de la biodiversidad del Mediterráneo, aunque los encuentros visibles desde barcas recreativas no son frecuentes.
Esta especie suele acercarse en ocasiones a la superficie, donde puede mostrar una de sus aletas fuera del agua. Esa imagen, unida a su gran volumen y a su movimiento pausado, provoca que sea fácilmente reconocible cuando las condiciones permiten observarlo de cerca.
Su alimentación se basa principalmente en medusas y otros organismos gelatinosos, aunque también incluye pequeños crustáceos, peces, cefalópodos y zooplancton. Al tratarse de presas con poco valor energético, necesita consumir grandes cantidades para cubrir sus necesidades.
Respeto ante la fauna marina
La conservación del pez luna mantiene todavía muchas incógnitas, especialmente en zonas como Europa y el Mediterráneo, donde faltan datos completos sobre sus poblaciones y desplazamientos. A nivel global, la especie está catalogada como vulnerable por la Lista Roja de la UICN.
Las capturas accidentales en determinadas artes de pesca y la presión de la actividad humana sobre el medio marino figuran entre los riesgos que afectan a esta especie. Por este motivo, los avistamientos también tienen interés desde el punto de vista ambiental y divulgativo.
Ante la presencia de un pez luna o de cualquier otro animal marino, la recomendación principal consiste en observarlo sin interferir en su comportamiento. Conviene mantener distancia, moderar la velocidad de la embarcación y evitar rodearlo, perseguirlo o intentar tocarlo.
El vídeo grabado por Javi Casañ aporta una imagen llamativa del litoral benicense y pone de relieve la variedad de especies que pueden encontrarse en el Mediterráneo cuando la navegación se realiza con atención y respeto.




