Benicàssim cumple dos semanas con la educación pública alterada por una huelga indefinida que mantiene aulas sin actividad ordinaria, grupos atendidos por servicios mínimos y familias pendientes cada mañana de cómo arrancará la jornada en los colegios y el instituto.
El conflicto empezó el 11 de mayo en toda la Comunitat Valenciana y, por ahora, no tiene fecha de finalización. En el municipio, docentes participantes en la huelga mantienen los paros, impulsan acciones informativas en las entradas de diferentes centros y buscan que las familias entiendan que la protesta va más allá de una reclamación laboral.
Profesores consultados por Todo Benicàssim explican que la huelga ha tenido una incidencia elevada en el municipio desde su inicio, con una participación que ha llegado a rondar el 80% en algunos momentos y que en los últimos días se sitúa en torno al 50%, con variaciones según el centro y la jornada.
La huelga también ha puesto sobre la mesa problemas concretos que una parte del profesorado asegura vivir a diario en las aulas. Docentes participantes en la movilización han difundido materiales informativos en los que señalan carencias como semanas sin sustituciones, permisos quincenales sin cubrir, ratios elevadas, falta de personal especializado, climatización inadecuada, ausencia de sombra suficiente en patios, desperfectos en instalaciones y una carga burocrática que resta tiempo a la enseñanza.
El impacto en las aulas
El profesorado movilizado insiste en que la protesta no solo afecta a sus condiciones de trabajo, sino también al alumnado. “Queremos explicar y que entiendan bien toda la casuística y realidad que están viviendo los centros escolares”, señalaron docentes presentes a la entrada de uno de los colegios públicos.
Los mismos profesionales defienden que el movimiento no responde a una estrategia partidista. “Se trata de defender la educación también en nuestro municipio, defender y dignificar nuestra profesión, de tener una educación de calidad para todos y todas”, remarcaron.
La falta de sustituciones figura entre los principales problemas del día a día porque limita la posibilidad de mantener metodologías activas, atender la diversidad del alumnado y conservar los apoyos previstos en las aulas. Cuando una baja, un permiso o una ausencia queda sin cubrir, el centro debe reorganizar al personal disponible y esa situación puede repercutir directamente en la atención al alumnado.
El profesorado advierte además de que esa reorganización constante afecta a la salud de los docentes, a las tutorías, a los cargos internos y a funciones que acaban acumulándose sobre los mismos equipos. En algunos casos, según explican docentes participantes en la huelga, los centros también tienen que renunciar a determinados espacios educativos por falta de personal suficiente para sostener toda la organización prevista.
Más recursos humanos
Las ratios también preocupan a la comunidad docente movilizada. Entre las reivindicaciones trasladadas estos días figura la dificultad de atender de forma individualizada al alumnado en aulas con un número elevado de estudiantes, especialmente cuando existen necesidades educativas diversas y faltan apoyos suficientes.
Otra de las demandas apunta a la necesidad de reforzar perfiles especializados como PT, AL y educadora para atender al alumnado que lo necesita. En el ámbito de la orientación, docentes consultados matizan que parte de estos recursos dependen del gabinete municipal y que el refuerzo ya figura entre las necesidades solicitadas.
La protesta también incorpora demandas relacionadas con las infraestructuras. El profesorado movilizado denuncia una climatización insuficiente en meses de calor como junio y septiembre, además de dificultades durante la escuela de verano, y apunta a la necesidad de contar con patios con más sombra. A ello suman desperfectos como goteras, grietas o baños en mal estado.
La burocracia completa el listado de preocupaciones que los docentes quieren trasladar a las familias. La acumulación de papeleo, explican, reduce el tiempo disponible para preparar clases, coordinar apoyos, acompañar al alumnado y desarrollar proyectos educativos con continuidad.
Familias informadas
Docentes de centros públicos de Benicàssim han intentado coordinar acciones durante las dos semanas de movilización. El profesorado participante ha estado en las entradas de colegios para repartir información y explicar los motivos de la huelga, y también ha tomado parte en concentraciones convocadas en el municipio.
Las AMPA de centros públicos han mostrado su apoyo a las reivindicaciones, según trasladan docentes participantes en la protesta. Las escuelas infantiles municipales, aunque pertenecen a otro ámbito de gestión, también preparan una jornada de respaldo a la causa para visibilizar que el debate afecta al conjunto de la comunidad educativa.
Dos semanas después del inicio de los paros, los docentes consideran que el punto clave pasa ahora por ampliar la implicación de las familias. Aseguran que ya han ofrecido mucha información sobre los motivos de la huelga y que el reto inmediato consiste en convertir esa explicación en apoyo social visible para sostener la protesta mientras no haya avances en la negociación.
En el instituto ya impulsaron un micrófono abierto para resolver dudas, escuchar opiniones y fomentar una respuesta comunitaria. La intención, explican, consiste en que madres y padres no reciban solo una información parcial del conflicto, sino que conozcan cómo repercuten las carencias en la vida diaria de los centros.
“Al final lo que queremos es dar visibilidad a esto”, explicaron los docentes, que piden máxima difusión y participación familiar. “Lo que tenemos son las familias y ellos son los que pueden hablar de nuestro trabajo”, añadieron durante la conversación mantenida a la entrada del centro.
Sin desbloqueo
El conflicto local forma parte de la huelga indefinida convocada en la educación pública no universitaria de la Comunitat Valenciana. La última propuesta de la Conselleria de Educación no ha permitido cerrar un acuerdo con los sindicatos y el profesorado mantiene los paros tras considerar insuficientes las medidas planteadas.
La protesta ha escalado en los últimos días con movilizaciones en distintos puntos de la autonomía y con la dimisión de equipos directivos de centros valencianos en apoyo a las reivindicaciones docentes. En paralelo, la comunidad educativa prepara nuevas concentraciones, también en Castelló.
En Benicàssim, docentes participantes en la movilización avanzan que la huelga continuará la próxima semana si no cambia el escenario negociador. “Continúa la huelga la semana que viene”, explicaron, antes de señalar que seguirán difundiendo nuevas acciones.
Docentes participantes en la movilización han abierto además una cuenta en Instagram para publicar información actualizada y llegar al mayor número posible de familias. El objetivo pasa por sostener la presión, ganar apoyo social y evitar que la huelga quede reducida a una simple interrupción de clases.
Mientras no haya acuerdo, la educación pública de Benicàssim seguirá pendiente de un conflicto que ya suma dos semanas de impacto directo en colegios, instituto y familias, con la incertidumbre añadida de no saber cuántos días más durará esta situación.




