Benicàssim cumple dos semanas con la educación pública alterada por una huelga indefinida que mantiene aulas sin actividad ordinaria, grupos atendidos por servicios mínimos y familias pendientes cada mañana de cómo arrancará la jornada en los colegios y el instituto.
El conflicto empezó el 11 de mayo en toda la Comunitat Valenciana y, por ahora, no tiene fecha de finalización. En el municipio, el profesorado de los centros públicos mantiene los paros, organiza acciones informativas en las entradas y busca que las familias entiendan que la protesta va más allá de una reclamación laboral.
Docentes consultados por Todo Benicàssim explican que la participación varía según el centro y el día, con jornadas que empezaron con alrededor del 80% y unos últimos días en los que la adhesión alcanza o supera el 50%. En el CEIP Santa Águeda, según relatan, quedan cubiertos por los servicios mínimos, con alrededor de ocho docentes para todo el centro.
La huelga también ha puesto sobre la mesa problemas concretos que los equipos docentes aseguran vivir a diario en las aulas. En el Santa Águeda, el profesorado ha difundido un cartel con ocho puntos que resumen la situación del centro: semanas sin sustituciones, permisos quincenales sin cubrir, ratios de 26 y 27 alumnos por aula, falta de personal especializado, una orientadora para unos 600 alumnos, climatización inadecuada, ausencia de sombra en el patio, goteras, grietas, baños en mal estado y una carga burocrática que resta tiempo a la enseñanza.
El impacto en las aulas
El profesorado insiste en que la protesta no solo afecta a sus condiciones de trabajo, sino también al alumnado. “Queremos explicar y que entiendan bien toda la casuística y realidad que están viviendo los centros escolares”, señalaron docentes presentes este viernes a la entrada de uno de los colegios públicos.

Los mismos profesionales defienden que el movimiento no responde a una estrategia partidista. “Esto no es una acción política, es una cuestión de defender nuestro trabajo, de defender la dignidad del trabajo, del tener una educación pública para todas y todos”, remarcaron.
La falta de sustituciones figura entre las principales quejas. Según el profesorado del Santa Águeda, hay semanas en las que determinadas bajas o permisos quincenales quedan sin cubrir, una situación que obliga al propio centro a reorganizar al personal y puede repercutir en la eliminación de apoyos a otras aulas.
Las ratios también preocupan a la comunidad docente. El cartel difundido por el centro advierte de que algunos grupos tienen 26 y 27 alumnos, una cifra que, según los profesores, dificulta la atención individualizada y complica especialmente el acompañamiento del alumnado con más necesidades.
Más recursos humanos
Otra de las reivindicaciones locales apunta a la necesidad de reforzar los perfiles especializados. El profesorado reclama más PT, AL y educadora para atender al alumnado que lo necesita, además de una mayor dotación de orientación. En el caso del Santa Águeda, los docentes señalan que una sola orientadora atiende a un centro de unos 600 alumnos, con el consiguiente retraso en la agilidad de las evaluaciones.
La protesta también incorpora demandas relacionadas con las infraestructuras. Los docentes denuncian una climatización insuficiente en meses de calor como junio y septiembre, además de dificultades durante la escuela de verano, y apuntan a un patio sin sombra suficiente. A ello suman goteras, grietas en las paredes y baños en mal estado.

La burocracia completa el listado de quejas que el profesorado quiere trasladar a las familias. “Hacemos mucho papeleo” y “tenemos menos tiempo para enseñar y aprender”, resume el material informativo elaborado por el equipo docente del centro.
Los docentes consultados consideran que estas carencias explican por qué la huelga ha ido más allá de una protesta salarial. A su juicio, la situación responde a un problema estructural que afecta a la calidad de la educación pública desde los primeros años hasta la enseñanza secundaria.
Familias informadas
Los centros públicos de Benicàssim han intentado coordinar acciones durante las dos semanas de movilización. El profesorado ha estado en las entradas de los colegios para repartir información y explicar los motivos de la huelga, y el pasado martes participó en una concentración delante de la iglesia junto a representantes del instituto y del Palmerar.
Las AMPA de los centros públicos también han mostrado su apoyo. Las escuelas infantiles municipales, aunque pertenecen a otro ámbito de gestión, preparan una jornada de respaldo a la causa para visibilizar que el debate afecta al conjunto de la comunidad educativa.
El profesorado busca ahora abrir más espacios de participación para las familias. En el instituto ya impulsaron un micrófono abierto para resolver dudas, escuchar opiniones y fomentar una respuesta comunitaria. La intención, explican, consiste en que madres y padres no reciban solo una información parcial del conflicto, sino que conozcan cómo repercuten las carencias en la vida diaria de los centros.
“Al final lo que queremos es dar visibilidad a esto”, explicaron los docentes, que piden máxima difusión y participación familiar. “Lo que tenemos son las familias y ellos son los que pueden hablar de nuestro trabajo”, añadieron durante la conversación mantenida a la entrada del centro.
Sin desbloqueo
El conflicto local forma parte de la huelga indefinida convocada en la educación pública no universitaria de la Comunitat Valenciana. La última propuesta de la Conselleria de Educación no ha permitido cerrar un acuerdo con los sindicatos y el profesorado mantiene los paros tras considerar insuficientes las medidas planteadas, después de una manifestación celebrada ayer en las calles de Castelló, que se ha calificado de histórica.
La protesta ha escalado en los últimos días con movilizaciones en distintos puntos de la autonomía y con la dimisión de equipos directivos de centros valencianos en apoyo a las reivindicaciones docentes. En paralelo, la comunidad educativa prepara nuevas concentraciones, también en Castelló.
En Benicàssim, los docentes avanzan que la huelga continuará la próxima semana si no cambia el escenario negociador. “Continúa la vaga la semana que viene”, explicaron este viernes, antes de señalar que los centros seguirán difundiendo nuevas acciones.
El equipo docente del Santa Águeda ha abierto además una cuenta en Instagram para publicar información actualizada cada mañana y llegar al mayor número posible de familias. El objetivo pasa por sostener la presión, ganar apoyo social y evitar que la huelga quede reducida a una simple interrupción de clases.
Mientras no haya acuerdo, la educación pública de Benicàssim seguirá pendiente de un conflicto que ya suma dos semanas de impacto directo en colegios, instituto y familias, con la incertidumbre añadida de no saber cuántos días más durará esta situación.





