Compromís reclama «una inspección real» en las playas de Benicàssim

Joan Bonet lamenta "la actitud del equipo de gobierno ante la dimisión de 9 socorristas por el estado del material" y pide que se tomen medidas

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Redacción // Benicàssim

Joan Bonet ha calificado como «muy graves» los hechos que se han vivido en las playas de Benicàssim porque «la función de los socorristas es fundamental a la hora de evitar situaciones de peligro y garantizar la seguridad de los bañistas».

El portavoz del grupo municipal de Compromís ha querido recordar que «hasta nueve de los 22 socorristas han renunciado al trabajo debido a las condiciones laborales y por el estado del material».

Bonet, que ha trasladado «todo el apoyo» de la coalición hacia los socorristas, ha lamentado la actitud del equipo de gobierno en todo este asunto.

«No se han puesto en contacto con los trabajadores para escuchar sus reclamaciones. Si ya nos parece mal esta actitud, porque más de una tercera parte de las personas que se encargaban del servicio de vigilancia de las playas han abandonado el trabajo por propia voluntad, peor aún ha sido la forma en que han reaccionado para tratar de ocultar los hechos que denunciaban los trabajadores».

Desde Compromís aseguran que se ha redactado un informe «ad hoc para contrarrestar las quejas de los socorristas y tratar de salvar así ante la opinión pública la imagen del equipo de gobierno y la empresa concesionaria».

Las quejas de los socorristas

La coalición ha recordado que los socorristas presentaron un documento al Ayuntamiento en el que recogían toda una serie quejas. «Los trabajadores denunciaron que ninguno tenía una copia del contrato laboral y realizaban una hora extra diaria que no se les pagaba», recuerda Bonet.

«Además, también advertían que incumplía el pliego de condiciones de la adjudicación del servicio y también la legislación en prevención de riesgos laborales», indican.

«En este sentido, una de las embarcaciones de salvamento tiene un motor demasiado grande que la desequilibra y pone en peligro la estabilidad de la nave cuando la mar se encuentra en calma». «Sólo hay que pensar qué puede pasar en una situación de rescate, con la bandera amarilla o roja, con una embarcación de este tipo», ha lamentado Joan Bonet.

«El otro vehículo de salvamento, una moto acuática, estuvo una semana fuera del término de Benicàssim, por lo que la concesionaria no tenía ninguno que cumpliera esta función en un municipio en el que también se encarga del servicio de socorrismo», ha añadido.

En el escrito de denuncia de los trabajadores «se advertía que con una única embarcación no se podía responder a las situaciones de emergencia por la distancia que debía cubrir, con lo cual aumentaba peligrosamente el peligro de ahogamiento», ha puntualizado.

Pide que tomen medidas

Finalmente, Bonet ha exigido al equipo de gobierno que tome «todas las medidas necesarias para garantizar que las condiciones laborales del personal de socorrismo sean las adecuadas para hacer efectivo su trabajo».

Además, también ha reclamado «una inspección real, no un simulacro para tratar de esconder los hechos, para comprobar que el material, equipos y vehículos se encuentran en perfectas condiciones para que los socorristas puedan ofrecer un servicio del que puede depender la vida de las personas».

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