La piscina cubierta reabrirá sus puertas antes del 1 de septiembre


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La piscina volverá a prestar servicio antes del 1 de septiembre

El Ayuntamiento ya ha firmado el contrato con la nueva adjudicataria del espacio y esta semana se conocerán las ofertas de las empresas que quieren acometer las obras del gimnasio y la cafetería en las instalaciones

E. BELLIDO // BENICÀSSIM

La piscina cubierta de Benicàssim reabrirá sus puertas después del verano, tras más de un año cerrada. El contrato que el Ayuntamiento ha firmado esta semana con la adjudicataria establece que las instalaciones deben estar en marcha de nuevo el 1 de septiembre como plazo máximo.

Antes se deberán acometer las obras del gimnasio y la cafetería en el interior del edificio que pretenden garantizar la rentabilidad de la infraestructura que tuvo que cerrarse al público por parte de la anterior empresa Renos, que se encuentra en concurso de acreedores.

El consistorio abrirá el próximo jueves, 3 de abril, los sobres de las empresas interesadas en asumir estos trabajos necesarios para su apertura, tal y como se requiere en los pliegos de contrato. Y en un plazo aproximado de “un mes” podría arrancar la actuación que tiene un periodo de ejecución de alrededor de dos meses, según informó el concejal de Deportes, Javier Alonso. Después, la empresa deberá dotar de equipamiento y mobiliario el espacio durante el verano, tras finalizar las obras previsiblemente justo antes del inicio de la temporada estival.

El contrato determina que la infraestructura tiene que estar en funcionamiento en el tramo comprendido entre el 1 de abril y el 1 de septiembre, siendo estas dos épocas las ideales para reabrir una piscina, según las recomendaciones al consistorio, al ser las temporadas de más alta inscripción, tal y como explicó la alcaldesa, Susana Marqués.

Por otro lado, el Ayuntamiento sigue pendiente de resolver las cuestiones económicas que tiene pendientes con la anterior adjudicataria y a la espera de cobrar el considerado saldo único que reclamó a Renos como acreedor, en el que se resta la amortización de la obra de construcción de la piscina (estipulada en 1.200.000 euros) y la indemnización por daños y perjuicios (4 millones), ascendiendo a cerca de 3 millones la cantidad que se demanda a la empresa.

Los representantes del consistorio “ya se personaron en los juzgados para reclamar esta deuda pendiente como un acreedor más” y, de momento, todavía se desconoce cuándo se llevará a cabo la liquidación, según indicó Marqués. Por su parte, el concejal de Economía y Hacienda, Manolo Martín-Lorente, aclaró que el Ayuntamiento “no ha pagado ni un euro a Renos”.

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