Muere en La Fe el vecino que se quemó en el incendio de su casa


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SUCESOS Incendio en un piso

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Muere en La Fe el vecino que se quemó en el incendio de su casa

El funeral, según sus allegados, será hoy en Teruel, de donde era originario. El hombre no pudo superar las críticas heridas que sufrió en los órganos vitales

Joaquín F. E., el vecino de Benicàssim de 56 años que sufrió el sábado por la mañana quemaduras muy graves en el 50% de su cuerpo en el incendio de su apartamento, murió ayer al no poder superar las críticas lesiones en órganos vitales que le provocaron tanto el tóxico humo como las llamas, según explicaron a Mediterráneo sus allegados y conocidos.

Mientras, la Policía Judicial de la Guardia Civil continúa con las investigaciones para esclarecer las causas del fuego, que se declaró inicialmente en el sillón eléctrico del comedor cocina de la vivienda y que rápidamente se extendió por toda la casa. Un cigarro mal apagado o un cortocircuito son las principales hipótesis que baraja la Benemérita.

El funeral por el alma de este vecino de Benicàssim tendrá lugar hoy en Teruel, ciudad de donde era originario, tal y como remarcaron sus conocidos. Por su parte, el hijo de la víctima, de 31 años, y el presidente de la comunidad, de 51 años, que resultaron heridos también por inhalación de humo cuando trataban de rescatarlo del fuego, se encuentran en estos momentos recuperados, indicaron las mismas fuentes.

TRAGEDIA // Los hechos sucedieron sobre las 11.00 horas. Un viandante se percató de que salía humo del tercer piso de un edificio de la calle Morella y avisó a los bomberos. Rápidamente, varias patrullas de la Policía Local de Benicàssim se presentaron en el lugar. Los agentes colaboraron con los vecinos y con el hijo de la víctima, quien abrió la puerta de la vivienda para rescatar a su padre. “Se metió en la casa a rastras hasta que encontró a su padre en el pasillo, desmayado, y lo sacó como pudo”, explicaba una vecina, Nicoleta, quien aseguró que mientras llegaban los bomberos “tiramos cubos de agua”.

“Había mucho humo y el comedor ha quedado todo derretido, hasta el televisor, porque todo era altamente inflamable”, decía Nocoleta, quien afirmó: “Cuando vi a Joaquín estaba semiinconsciente, con toda la piel quemada. Yo confiaba en que se salvaría”.

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