Veraneantes adelantan su marcha de Benicàssim por los mosquitos

Vecinos denuncian que no se puede estar en la calle ni en las terrazas por las picaduras y que la situación es "insoportable"

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Sheila d’Ivernois // Benicàssim

Los vecinos de Benicàssim insisten en que la invasión de mosquitos que acecha a la localidad, se está volviendo insoportable.

Las quejas por la presencia de estos insectos y por sus picaduras siguen en aumento a pesar del plan especial que activó el Ayuntamiento hace más de una semana.

En este sentido, los benicenses lamentan no poder sentarse en las terrazas de los restaurantes y confirman que muchos veraneantes están empezando a abandonar su segunda residencia.

Pilar Gascón, residente en la zona del Pirulí durante la temporada estival, cuenta a Todo Benicàssim que «se ha visto obligada a volver a Castellón porque en Benicàssim no se puede vivir».

Algunos turistas están optando por cancelar sus fines de semana previstos en Benicàssim preocupados por la situación de los mosquitos, tras haber visto la noticia en telediarios nacionales y haber preguntado a conocidos por cómo está la situación.

«No lo soportan»

Una vecina que reside cerca de la plaza de les Corts Valencianes, Gabi Racu, insiste en que «las picaduras son muy molestas, no se puede descansar» y que, en el restaurante en el que trabaja, «las personas que se sientan, se levantan al poco rato y se van porque no lo soportan».

La misma insiste en que «se necesita más limpieza y fumigación en Benicàssim».

Asimismo, Miguel Ángel Cerdán, presidente de la Asociación de Vecinos de Benicàssim Sur (AVBS), sostiene que «los mosquitos no remiten». En el mismo sentido, una vecina de la zona del Eurosol confirma a este periódico que «la situación no mejora, está igual que cuando comenzó».

Sprays, velas de citronela, geles…

Esta misma explica que utiliza todo tipo de sprays, velas de citronela y geles para combatir y calmar las picaduras porque está «completamente acribillada» y que lo está «sufriendo muchísimo».

En este mismo sentido, coincide Pepe Colomina, quien también utiliza pulseras antimosquitos, citronela, insecticidas, etc. Colomina cuenta a este diario que «es algo que no viene de nuevas, pero este año está siendo especialmente virulento».

Este vecino sale a pasear a sus perras y «siempre vuelve con varias picaduras, tanto por la mañana como por la tarde». Y, para cenar, afirma que tiene que ponerse calcetines y pantalón largo.

Quejas a través de redes sociales

A través de las redes sociales, los vecinos también han manifestado su descontento con la situación. Algunos de ellos han insistido en que «los niños están acribillados a picaduras» y que «el pipí can del Palmeral está encharcado hace días».

Otros directamente recalcan que «no se están limpiando las zonas donde se acumula agua».

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