‘En esta vida rendirse no sirve para nada, tenemos que aprovecharla’ Entrevistamos a Jose V. Torres, vecino de Benicàssim que superó el cáncer hace más de seis años y cree que, en parte, es gracias a una correcta alimentación


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Redacción // Benicàssim
Jose Vicente Torres es un vecino de Benicàssim que hace más de seis años le diagnosticaron cáncer de colon con metástasis. Con el tiempo, el cáncer llegó a extenderse afectando también a los pulmones y el hígado, pero, por suerte, lo superó.

Al poco tiempo de pasar la enfermedad, junto con otros problemas personales que afectaban a su vida, decidió escribir un libro titulado Cómo superarse a sí mismo y al cáncer. Y ahora, después de tanto tiempo, sigue sano, sin recaídas.

«En mi mente nunca ha estado la idea de que me vaya a morir, porque pienso que todo lo que piensas el cerebro lo transmite al cuerpo. Yo me sentía bien, a mí no me dolía estar enfermo. Me cogí a mis hijos, eran pequeños y no quería que se quedaran sin padre», empieza a explicar al sentarse en la silla.

«Aguanté todo lo que me vino encima, en todo momento y, bueno, con el tema psicológico iba con la idea de no intentar recaer, hacer cosas que me gusten, cosas que me distraigan, que me hicieran olvidar lo que estaba pasando. En el tema de la comida, cambié radicalmente la dieta, ahora como mucha más fruta y mucha más verdura», termina.

¿Por qué cree que es importante que la gente escriba sobre la superación de una enfermedad?

Yo creo que escribir libros de superación tan difíciles como un cáncer con metástasis, como el que tuve yo, y aparte tema económico, judicial, laboral y familiar… superar todas estas cosas a la vez, yo creo que es casi imposible. Pienso que es importante escribir un libro y hablar sobre esto para que la gente se anime y que vea sus problemas como algo pasajero. Hay cosas difíciles que también se superan.

¿A cuántas operaciones se enfrentó?

Operaciones fueron seis. La primera fue del recto, luego del  hígado, del pulmón derecho, la cuarta de otro pulmón, la quinta fue que se abrió unos seis centímetros el corte de la operación del hígado y al curármelo hizo que saliera otro bulto y me tuvieron que poner una malla para que no volviera a pasar. Y la sexta fue la bolsita que tenía en un intestino delgado.

¿Qué sintió?

Lo que sentía era que no tenía que rendirme ante la adversidad. Ante la adversidad suelo crecer siempre, para mí no existe rendirme si vale la pena luchar por ello, y en ese momento sí que merecía la pena porque yo con 40-41 años, que tenía entonces, aún era joven, no creía que merecía lo que me estaba pasando, porque yo había tenido un hábito de vida bastante saludable. Tenía dos hijos pequeños de 2 y 5 años y quería verlos crecer y no quería que se quedaran sin padre.

¿Tuvo miedo?

La verdad es que miedo nunca he sentido, he sentido a veces tristeza, rabia… pero miedo nunca he sentido. No me he desmoralizado por esto. No digo que alguna vez haya caído en pensar en cosas malas, pero cuando he podido he pasado página y he dejado de pensarlas.  Al distraerme siempre he tratado de hacer cosas que me gustan como hacer deporte con bicicleta, quedar con mis amigos, mirar una buena película en el cine… Todo eso me daba ánimos y como las operaciones me iban saliendo bien pues yo me animaba más.

¿A qué tratamientos tuvo que someterse?

Bueno me hicieron quimioterapia y radio durante la operación. Al principio la quimioterapia me sentaba bien, la radio no notaba nada. Después me hicieron quimioterapia para el hígado y me cogió alergia en la séptima sesión, que era la primera de después de la primera operación y ya me cambiaron de quimio. El tema es que de la quimioterapia no sentía mucho, empezaba a sentir cuando llevaba ya la tercera o cuarta quimio, tenía ganas de vomitar, no tenía ganas de comer… pero sin ganas de comer comía, sin ganas de nada hacía lo que tenía que hacer para superarme día a día.

¿Cómo notaba su cuerpo?

Me notaba bien, a mí, sinceramente, lo que más mal pasé fue las últimas quimioterapias y luego el dolor de las costillas que poco a poco se me fue. Nunca se me pasó por la cabeza que me iba a morir, aunque sí que pensaba qué pasaría con mis hijos, por ello me agarré a ellos, todo lo que pude y pensaba en vivir para contarlo, como estoy haciendo ahora.

¿Cuál cree que es la parte positiva de haber superado el cáncer?

Pienso que la parte buena de todo esto es resistir y tener suerte. Pensar que se puede superar y se puede vencer a todo tipo de adversidades. Estar animado, y sino animarte de alguna manera, aprovechar las cosas que te pueden hacer olvidar lo malo, disfrutar de la vida al máximo y animarse haciendo cosas que te gusten y no te hagan pensar en lo malo.

En cuanto al libro, ¿qué tenía pensado al escribirlo?

Yo no soy escritor, yo lo escribí porque la gente que me conoce me decía que escribiera lo que me estaba pasando porque, tanto en tema personal como de salud me estaban pasando cosas muy difíciles de superar, y ellos pensaban que al escribirlo ayudaría a mucha gente.

Al cabo del año de tener el cáncer empecé a escribirlo, y cuando empecé aún pasaron casi dos años hasta que terminó el cáncer, yo no sabía si lo iba a terminar. No sabría qué final tendría o si tendría final, por suerte tuvo final y bueno, fue feliz.

Lo que hice era escribir con detalle todo lo que me estaba pasando, lo que sentía como pude, claro, y más o menos me ayudó a superar ese momento. También quise dejar claro delante de la gente lo que estaba pasando en realidad y no lo que ellos creían que me estaba pasando.

¿Qué acogida tuvo?

He regalado más de 600 libros por toda España. He mandado por correo, en las presentaciones que he hecho en Benicàssim, Torreblanca, Borriol, Castellón… y a la gente que tenía cáncer lo regalaba. Yo tengo Facebook y la gente que ha leído mi libro me escribía diciéndome que tenía mucha fuerza y coraje por haber superado todo lo que superé. Todos positivos, la verdad.

¿Le costó mucho escribirlo?

A mi no me costó escribirlo porque lo tenía todo en la cabeza, y yo quería escribir. A mí no me hace daño recordarlo, lo pongo como un episodio de mi vida que lo he superado y ya está. Aunque sea una cosa mala me ha servido también para algo bueno, me ha servido para cambiar de vida, cambiar de trabajo y tener más tiempo libre. Aunque he tenido algún problema familiar, todo lo demás ha sido positivo.

¿Después del cáncer, qué pasó?

No me he medicado nada, porque la medicación lleva toxinas y no es bueno. He llevado una vida normal, he hecho mucho deporte, porque sudar es bueno ya que al sudar puedes eliminar toxinas. He comido frutas antioxidantes como la fresa, cereza, naranja, kiwi… Y bueno, a la vista está que después de seis años y medio no me ha salido nada.

Yo no quiero ser importante, ni hacerme importante. Lo que quiero es que la gente conozca mi caso, que pueda haber gente que ha superado todo lo que he hecho yo. Yo creo que mi caso se tendría que conocer mucho más a nivel nacional o incluso internacional.

Pienso que si fuera otra persona la que ha superado todos los obstáculos que he superado yo, pensaría que es importante. Aunque la gente no quiere saber nada de temas así porque como no les pasa no quieren saber nada de esto. Lo veo normal, pero hoy en día, de cada tres personas, una va a tener cáncer.

Si me volviera a salir, pues mira, lucharía como antes y ya está. Es que en esta vida rendirse no sirve para nada, esta vida lo único que sirve es aprovechar todo lo que merezca la pena. Si ya no luchas por tu propia vida… ¿por qué vas a luchar?

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